lunes, 20 de diciembre de 2010

ENTREVISTA A AMINETU HAIDAR

http://portal.ajintem.com/especial-pueblo-saharaui/marruecos-ha-perpetrado-una-masacre-y-no-me-resignare-hasta-que-se-sepa-toda-la-verdad

Aminatu Haidar (El Aaiún, 1967) habló con Berria el día en que se cumplió un mes de la destrucción por Marruecos del campamento de Agdaim Izik. Respondió a las preguntas, desde su casa del barrio de Zemla del Aaiún, con tanta firmeza como sensibilidad.
Quería ver con sus ojos lo que le contaban y ahora lo está difundiendo desde su país natal. Ha iniciado la investigación como presidenta del grupo de de defensores saharauis de los derechos humanos (Codesa) y dice que no se rendirá hasta que todo se aclare. Esta vez no ha tenido problemas para entrar en el Sáhara Occidental, a pesar de que en el aeropuerto se declaró saharaui. Hace un año le prohibieron la entrada por eso mismo y tuvo que hacer una huelga de hambre de 32 días en Lanzarote, acción con la que se convirtió en un símbolo de la resistencia pacífica.

Se ha cumplido un mes desde que destruyeron Agdaim Izik. ¿Cuál es la situación actual en El Aaiún?

La situación sigue igual. Hay detenciones a diario. Hoy mismo [8 de diciembre] han detenido a dos activistas y ayer [7 de diciembre] detuvieron a otros tres. La policía está registrando casas continuamente en búsqueda de activistas proderechos humanos y de jóvenes que actúan en la resistencia. El Aaiún está en estado de sitio, todavía hay muchos militares en la calle, sobre todo en los barrios saharauis, aunque muchos vayan vestidos de paisano. Los saharauis llevan un mes escondidos en casa, por miedo a salir a la calle. Los ciudadanos están atemorizados. Ahora tienen un doble temor, por un lado de la policía y, por el otro, de los colonos, que entran en las casas de los saharauis a hacer pillaje, robar bienes, amenazar, y no sólo aquí. En las ciudades marroquíes también se está acentuando el acoso contra los saharauis; han tenido que renunciar a llevar sus propias vestiduras, la melhfa y el darra, para salir a la calle. Eso está pasando en Rabat, Casablanca y Agadir. Las autoridades y la prensa marroquíes han avivado el odio en los corazones de los ciudadanos y a eso sólo se le puede llamar chauvinismo. Es una pena, porque los saharauis no tenemos nada contra los marroquíes; el problema lo tenemos con el régimen.

Ha empezado a investigar por su cuenta lo sucedido en Agdaim Izik. ¿Qué sabe hasta ahora?

Marruecos ha perpetrado una masacre y no me rendiré hasta que se sepa toda la verdad. Por eso he vuelto. Estos días he estado recopilando información e investigaré todos los detalles. En este momento no puedo decir que haya habido genocidio, puesto que no sabemos a cuánta gente han matado ―hasta el momento sabemos de cuatro casos―. No sabemos cuántos hay en cárceles negras, hospitales militares y comisarías; en muchos casos, los familiares no han podido verlos; lo que sabemos es que, los que han salido, han sufrido todo tipo de torturas, en algunos casos también ha habido violaciones en el mismo hospital. Es increíble. Los abogados han dicho que los saharauis que han sido llevados ante los jueces presentaban signos de tortura y estaban en muy mal estado. Es terrible todo, no sólo lo que sucedió en el campamento, sino también todo lo que ha venido después. Parece que estemos en los años de plomo de Hassan II.

Se dijo que había fosas comunes. ¿Sabe algo de  eso?

Como activista proderechos humanos no puedo confirmarlo ni desmentirlo; no tengo información al respecto.

Marruecos prometió que realizaría una investigación. ¿Ha hecho algo?

Ya no tengo confianza alguna en eso que dice Marruecos. En caso de que haga alguna investigación, será parcial, una investigación que tape totalmente lo que ha ocurrido en realidad y que sólo diga mentiras. Si la justicia marroquí no es independiente, ¿cómo lo van a ser las demás instituciones? Todas son corruptas y, por tanto, carecen de todo crédito para nosotros.

Has iniciado la investigación. ¿Tienes libertad de movimientos?

Sí, es sorprendente, pero es así. Tengo a la policía todo el día detrás, pero a distancia, no se me acercan ni me ponen trabas, pero eso puede cambiar mañana mismo.

Esta vez no le han puesto impedimentos para entrar en el Sáhara. El año pasado, en cambio, no pudo volver al país natal y por eso realizó una huelga de hambre de 32 días. ¿Cómo está de salud?

 Tras los últimos sucesos me he debilitado, ya que me han causado gran dolor y mi estómago lo ha notado. El dolor todavía es grande, las consecuencias de la huelga de hambre no se han aliviado totalmente, pero, como decimos los saharauis, estoy bien. Sé muy bien que para obtener la libertad de nuestro país, para que reconozcan nuestros derechos, tengo que luchar, aunque a veces tenga que sacrificar cosas; ésa es una convicción muy seria en mí y del mismo modo que necesito comer, debo trabajar por mis convicciones. No me puedo rendir, ya que soy una mujer con principios. Mantengo la esperanza, puesto que la firmeza del pueblo saharaui es grande y la solidaridad internacional, amplia.

 Durante estos días, las proclamas de guerra han sido mayores que nunca. ¿Estallará la guerra?

 Marruecos está avivando la guerra civil entre los dos pueblos y eso puede ser malo. Y, por otro lado, es verdad que los jóvenes saharauis están llamando a la guerra y a los activistas proderechos humanos nos cuesta más que nunca calmarlos; les llamamos a la resistencia pacífica, pero no lo logramos, ya que hay mucha rabia, están acosados, también en las escuelas. Denuncio todas las acciones de violencia, también las de los saharauis, porque me duelen, pero la comunidad internacional es la única responsable de lo sucedido en el pasado y de lo que ocurra en el futuro.

 ¿Qué opinión tiene de la posición adoptada por la comunidad internacional en esta crisis?

 Los saharauis somos víctimas de la hipocresía de la política internacional; otra vez ha actuado por intereses y su silencio me ha desilusionado. Ha pasado lo que ha pasado porque no existen mecanismos para defender los derechos humanos, y es inaceptable que no se realicen investigaciones independientes para aclarar lo sucedido. No denunciar a Marruecos es pura hipocresía.

 ¿Y de la posición española?

 Ésa no me ha cogido desprevenida. Basta con recordar lo del año pasado. Fui víctima directa de esa hipocresía.
 
Entrevista realizada por Kristina Berasain

- Aminatu Haidar es una activista saharaui proderechos humanos que lucha por la independencia de su país
- Traducción para www.sinpermiso.info: Daniel Escribano

1 comentario:

  1. La Unión Europea, con España como principal promotor, acaba de dar por zanjada la “crisis” (¡ah! ¿pero hubo crisis?) con Marruecos por los sucesos de El Aaiun. Además, para que el amigo Mohamed VI no se nos mosquee, que andan muy suceptibles los muchachos últimamente, han firmado varios acuerdos de cooperación (más tomate marroquí para Europa). Nuestra flamante ministra de asuntos exteriores, Trinidad Jiménez, no desperdició la oportunidad de ponerle la guinda al pastel y declaró muy ufana ella que "ningún suceso va a alterar la relación que tenga la Unión Europea con Maruecos”. Como a la señora Trinidad no le suponemos un pelo de ingenua damos por hecho que es perfectamente consciente de que esto supone firmar la sentencia de muerte política del pueblo saharaui.

    La ignominia moral del gobierno español roza cotas desconocidas desde la llegada de la democracia a este país. A base de querer distanciarse del estilo Aznar, el del puro en la boca y los pies en la mesa junto a Bush, el de la foto de las Azores y el acento chicano de toda la vida, han terminado por dar un giro de 360º y llegar al punto de partida del que pretendían diferenciarse (eso sí, en plan talante y esas cosas). Con este planteamiento la próxima vez que Marruecos masacre a los saharauis los harán miembros de pleno derecho de la Unión Europea y la siguiente ingresan de lleno en el euro (siempre y cuando no sea Marruecos quien exija que el resto de la UE adopte el dirham, claro). Vamos a tener tomate marroquí en el desayuno, almuerzo y cena como sigamos con este plan. O sea que ¡barra libre, Mohamed VI! Trinidad Jiménez, siempre en aras del buen rollito, acaba de decretar que puede usted hacer lo que le venga en gana que aquí paz y después gloria, que dos no pelean si uno no quiere, my friend. Para qué mosquearnos por quítame allá unos saharauis.

    En realidad esta cobardía moral no es de ahora. Los papeles de Wikileaks demuestran que después de que Zapatero tomara la decisión de retirar las tropas españolas de Irak estuvo el resto del tiempo pidiéndole perdón al gobierno norteamericano por ello y en más de una ocasión de una manera bastante patética (que se lo pregunten a la familia de José Couso). Con esta endeblez, con este doble juego moral, no es de extrañar que esta gente haga oídos sordos a todo lo que suponga un mínimo inconveniente a la “conjunción interplanetaria” Obama / Zapatero. ¿Era este el socialismo del siglo XXI? Los “intereses españoles” no son, por lo que se ve, los de la memoria histórica, la justicia y los Derechos Humanos. Eso está bien para la escuelita, el artículo dominguero de opinión o la cena oficial ante otros jefes de Estado con la prensa de por medio. En esto, hay que admitirlo, no nos distinguimos en nada del resto de los países de este orbe mal avenido. Si escarbamos un poquito, si vamos un pelín más allá de la estrategias de comunicación y el manual de estilo, vemos que es más de lo mismo. Otro capítulo más de la Historia Universal de la Infamia, como diría Borges.
    Publicado por Damián Marrero Real en http://inocenciadeldevenir.blogspot.com/2010/12/el-catalejo-17-barra-libre-mohamed-vi.html

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